Por Eugenio Giani

Me parece que esto más de uno lo ha escuchado en algún lado. Yo no sólo lo escuche, sino que lo ví.

Yo soy de Pilar (Ruta 28 km 5) soy vecino de una quinta de salto. Hace unos  días chocaron a un perro en la ruta 28, el perro malherido busco reparo junto al tejido de la quinta, igual el perro se veía desde la ruta. Nosotros le dimos alimento y agua durante 3 días.

La quinta que digo es un lugar donde todos los días hay veterinarios atendiendo los caballos. Sin embargo, nadie se acerco al animal por lo menos para ver si se podía hacer algo (me gustan muchos los animales y eso me dío mucha indignación).

Me da vergüenza por esos veterinarios que van a la quinta todos los días y no ayudaron al perrito, parece que su ética es manejada por el dinero y por él sí responden.

Siguiendo con la línea de poco personas resulta que llamamos a una veterinaria y nos atendieron. Cuando comentamos lo del perro dijeron que no podían hacer nada a lo cual le dijimos que haría ella si viera un perro tirado en la calle y respondió que no haría nada porque no le corresponde.

Así estamos, así vamos a seguir estando. Más de una persona que elijieron ser veterinarios para cuidar animales le han dado la espalda. No todo termina ahí, seguimos buscando hasta que dimos con un hogar canino en el cual accedieron a recibir al animal y una vez que lo llevamos lo atendieron y quedo en el hogar (las personas de ese hogar canino no son más que gente con ganas de ayudar y eso es mucho más importante que muchos títulos y premios académicos).

Lamentablemente cada vez hay menos gente preocupada por ayudar a los demás (oh casualidad! cada vez hay más personas dispuestas a estafar, robar, delinquir, perjudicar a los demás).

Por Eugenio Giani

Este post no hace referencia a un sólo tema, es más bien una reflexión.

Últimamente la sociedad está sufriendo! ¿Porqué? por que cada vez menos es una sociedad, ya no es un lugar donde todos buscamos el bien común, ya no importa lo que le pasa al prójimo. Sólo importa uno, sus más cercanos (familia, amigos) y el dinero.

Que lejos queda la frase “hacer el bien sin mirar a quien”. Este siglo está lleno de gente que sólo busca triunfar por sobre los demás sin medir las consecuencias que eso pueda conllevar (destruir una familia; desatender al prójimo cuando necesita ayuda; privilegiar el dinero por sobre lo espiritual) el ser humano se ha transformado así mismo en una máquina generadora de odio. Busca encerrarse en un lugar donde nadie pueda encontrarlo porque ya no puede vivir tranquilo por todo el daño que causó.

Lo que la mayoría no está pensando ahora es que en algún momento va a necesitar ayuda. El mundo es un pañuelo dicen, todo lo que uno hace repercute en los demás.  Y en algún momento ese mal que se le ha producido a alguien puede volverte.

“Te deseo el doble que tú a mí me deseas”