Por Eugenio Giani

Hará unos fines de semanas atrás vi algo que dije “para que después no haya problemas”.

Esto fue un domingo. Terminabamos de jugar al fútbol en el barrio y fui con mis amigos/compañeros de Cosa Nostra a comprar una coca. Ahí, en el kiosco, había gente que jugó al fútbol y otras personas de por ahí. Pero lo que más me llamo la atención fue un tipo de unos 40 años que quería tomar una cerveza, el hombre estaba tranquilo tirado en un banco y escucho que dice “eh que te vas a pedir un chupetín traele una cerveza a papi…dale pedite una cerveza para papi”. Me puse a pensar y dije a la mier** pensar que el nenito lo más tranquilo esta queriendo comprarse un chupetín y el papá medio medio que lo obligaba a pedir una cerveza. Como para que después el nene ese no termine tomando cerveza porque es lo que el papá le enseña de chiquito.

Más allá de muchas situaciones que se pueden dar para una crianza inadecuada de los niños. Los padres, en su amplia mayoría, no hacen nada para evitar esto. Hay que estar más responsabilizados sobre la crianza de un hijo y no educarlo de manera tal que no tenga un futuro digno y no pueda ser una persona respetuosa.

El síndrome de los ocupados

septiembre 26, 2008

Por Margarita García del Diario Crítica

Para mí sigue siendo un misterio que la gente ocupada pueda ocupar su tiempo en decir que está ocupada. Últimamente me suele pasar que hablo con alguien y me cuenta largamente lo ocupado que está, y no sólo eso, sino que se esfuerza en detallar la cantidad de tareas que lo ocupan: “Tengo cuatrocientas mil cosas que hacer: entregar un reporte, sacar al perro, comprar lechuga, pagar el gas…”. Y a mí me entra angustia ajena, porque no se pueden tener cuatrocientas mil cosas que hacer sin querer matarse. Ya sé, me dirán que ese tipo de cosas se dicen en sentido figurado, pero no, porque la gente que cree tener cuatrocientas mil cosas que hacer actúa como si tuviera cuatrocientas mil cosas que hacer. Ayer tuve una discusión al respecto con un amigo que no veía hace mucho y que no veré en el mediano plazo, supongo. Se molestó cuando le dije que escribiría sobre esta pobre gente que padece el síndrome de ocupación extrema. “¿Vos no tenés nada más qué hacer?”, me dijo. Él piensa que yo me la paso boludeando, y no lo culpo: doy esa impresión. De hecho, me llegan algunos correos de gente preocupada por llenar mi tiempo libre con temas serios para tratar en esta columna: “Señora Margarita, habiendo notado que no tiene usted mucho qué hacer, querría ponerla al tanto de este asunto para que lo exponga en La Ciudad de la Furia…” Y entonces me hablan de la inseguridad y de los travestis del Rosedal. Pero el tema es otro, es esta gente ocupadísima que no se da cuenta de que es generadora importante de estrés, por no hablar de frustración. Porque es legítimo preguntarse que si hay alguien que tiene cuatrocientas mil cosas que hacer en la siguiente media hora, por ejemplo, qué nos queda por hacer a los demás. ¿Cuántas cosas se pueden hacer en media hora? Seguro que no más de cuatrocientas mil. Traté de explicarle eso a mi amigo, pero no parecía muy atento, los ojos le bailaban como el pajarito del reloj cucú. “Los ojos te bailan como el pajarito del reloj cucú”, le dije. “¿Cómo quién?”, dijo él con cierta irritación, la ceja izquierda le temblaba. Entonces descubrí que él también estaba enfermo y, con mucha pena, tuve que huir, porque dicen que ese síndrome no sólo es incurable, sino altamente contagioso.

7: el número del Powerpoint

septiembre 26, 2008

Por Eugenio Giani

Buenas.

Decidí escribir esto debido a que es frecuente observar errores en las presentaciones en powerpoint.

En la cátedra de Francisco Arri (Oratoria y expresión gestual) vimos, justamente, como realizar un presentación adecuada y amena para el público, para ello, se debe aplicar la regla de las 7. Algunos de los puntos de esta regla son los siguientes:

  1. No utilizar más de 7 palabras por línea;
  2. Utilizar 7 líneas de texto por diapositiva;
  3. A 7 metros de distancia una persona debe ver con claridad el contenido de la diapositiva;
  4. Mostrar y explicar 7 diapositivas no debe llevar más de 13/15 minutos.
Estos son algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de hacer presentaciones. Son básicos pero muy importantes para hacer una presentación adecuada y no tediosa para el auditorio.
Saludos, espero que les sirva la regla.

Chronos Comunicaciones Integradas

septiembre 18, 2008

Por Eugenio Giani

Les comento que estoy desarrollando, dentro de la cátedra de emprendimientos, una consultora de comunicaciones para Pymes en la localidad de Pilar, Buenos Aires. Así que en un futuro, capa,z implementemos el proyecto, espero que me tengan en cuenta.

Chronos se dedica exclusivamente al desarrollo profesional de Pymes brindando servicios de comunicaciones integradas para facilitar el posicionamiento de la compañía dentro de un mercado competitivo, cambiante y exigente.

Resaltamos la importancia de un trabajo seguro, confiable y profesional, donde podrán depositar sus encargos en manos responsables, creando una relación óptima y un vínculo enriquecedor para lograr los objetivos.

Saludos.

E-mail: chronoscomunicaciones@gmail.com

Tomálo con soda

septiembre 18, 2008

Por Eugenio Giani

¿Quién se preocupa demás por un parcial, un trabajo, una discusión con un amigo/amiga/novio o novia? Seguramente todos. Pero también están aquellos que ven en determinadas situaciones, que nos pueden preocupar un poco, problemas díficiles de resolver y que se angustían por ello.

Desde mi experiencia, de sufrir un Accidente Cerebro Vascular (ACV) a los 17 años, puedo decirles que todas las situaciones que uno vive son especiales y únicas. Hay que aprender a soportar una discusión, un despido, un aplazo y no debe uno pensar que son hechos trágicos o irreparables. Por que las miles de situaciones que podamos vivir son solucionables siempre y cuando nos tomemos el tiempo y aceptemos los errores propios y ajenos.

Siempre que se encuentren ante situaciones díficiles piensen en cual es la peor situación en la que uno puede estar y no actuar para evitarlo (yo en mi caso pienso en mi ACV). Van a ver que lo que están pasando es menos grave de lo que piensan y se puede solucionar.

Empecemos a tomar juntos…

septiembre 10, 2008

Por Eugenio Giani

No es el mate, no es el vino, ni son las vacaciones. Son las decisiones amigo mío.

En un rapto de lucidez se me ocurrió escribir unas líneas sobre la toma de decisiones y como está instalada la idea de que las mismas se deben tomar de manera aislada e individual. Cuestiones como estas son las que generan grandes equivocaciones (tanto personales, familiares, laborales y sociales) por eso desde una óptica más integradora de la comunicación es que siento que las decisiones deben ser compartidas, donde uno pueda sentarse y pensar la decisión que se va a tomar evaluando riesgos propios, ajenos y sus consecuencias, repercusiones en el entorno.

Con decir que apoyo la toma de decisiones en conjunto no quiero decir “me encanta que no haya responsables” al contrario hay más responsables y la elección será la MAS RESPONSABLE. Por eso tomar juntos decisiones ayuda a mejorar resultados y a crear vínculos más sinceros y sólidos. Sin irme de tema en mi tiempo libre tengo un equipo de fútbol amateur y lo mejor es cuando compartis la decisión de hacer esto o aquello y sentís que te apoyan y no que forzas una situación por capricho propio (por una decisión aislada).

Como dicen “cuatro ojos ven más que dos” entonces “dos personas toman mejor juntas”